Dólares, Euros, Pesos, Libras, papelitos o espejitos de colores, o como quieran llamar a lo que hoy maneja nuestras vidas.
Pensemos, para poder nacer, crecer, reproducirnos y morir (como cualquier ser vivo en este planeta) necesitamos diariamente alimento, agua, abrigo (o vivienda en nuestro caso) pero esto ya no es tan simple en la actualidad (y desde ya hace varios siglos), ya que hace muchos años atrás a algún lunático se le ocurrió comenzar a intercambiar productos esenciales para la supervivencia por productos completamente innecesarios y superfluos para la vida humana(antes metales, hoy papelitos, qué mas da) y por alguna razón, que no viene al caso preguntarse ahora, el resto siguió su locura.
Y resulta, que hoy en día, lo más necesario para vivir, es lo más innecesario. Sin papelitos no comemos, no tomamos, no tenemos vivienda y ni hablar de educación, salud, etc., etc. En definitiva, no tenemos vida, no tenemos nada. Nosotros, los “Homo Sapiens sapiens”, los seres humanos más evolucionados, civilizados, tan superiores al resto de los animales, y, sin embargo, toda la raza entera podría extinguirse sino consigue sus, tan amados, papelitos de colores(o en su defecto, metales, plástico, números en una pantalla, no importa).
Fíjense que ni siquiera hablo de cosas, que si bien hoy en día muchos de nosotros consideramos como esenciales para nuestra vida o por lo menos las cosas que nos gusta hacer periódicamente, tales como ver televisión, escuchar música, leer un libro, vestirnos, comprarnos ropa, etc., sólo les hablo de necesidades básicas que deben ser satisfechas para poder continuar en pie.
Digamos que puedo aceptar el hecho de tener que conseguir papelitos para poder vivir (tampoco me queda otra) ¿Cómo puedo hacer para conseguirlos? Supongo que prácticamente todos me contestarían: trabajando. Ahora antes de poder conseguir ese trabajo, ir al lugar para adquirir esos papelitos necesito papelitos (ni hablar de experiencia, cierta presencia, etc.). Pero bueno, entonces, digamos que como lo necesito agarro cualquier trabajo que encuentre, porque además, claro, “el trabajo dignifica”. Esa famosa frase tan arraigada en nuestro sentido común. Y llegado este punto yo me pregunto: ¿trabajar por $2, dignifica?, ¿trabajar de cualquier cosa, que no nos guste, por la necesidad de conseguir papelitos, dignifica?, ¿ser presidentes de una multinacional que por ahorrarse unos papelitos sacrifica día a día la vida de cientos de personas, dignifica? Creo que no (en realidad estoy segura de que no). Todo lo que antes dignificaba, enriquecía nuestras vidas hoy lo usamos como medio para conseguir los dichosos papelitos. Incluso en la actualidad esto es aún más grave, ya que antes, por lo menos, el dinero era el medio para conseguir lo que realmente queríamos, ahora, es un fin en si mismo. Y yo me/les pregunto: ¿utilizar cualquier medio, por mas horrible que sea, para conseguir papelitos, dignifica?
Que no se malentienda, no digo que esté mal querer trabajar, sobretodo si es de lo que nos gusta, ascender en la carrera, incluso querer ganar más plata, en definitiva todos lo queremos porque tampoco podemos quedar fuera de la lógica de este sistema. Y esta claro el por qué, o nos morimos o nos encierran. Igual habría que pensarlo, sea en la cárcel o en un neurosiquiátrico podemos comer, beber, dormir sin tener que desembolsar ni un papelito (de todas maneras alguien tendrá que hacerlo por nosotros). Algo así como que si no robas, morís y si robas, te premian (que se entienda que no lo digo enserio, solo para ejemplificar lo estúpido que puede ser este sistema).
Y la desigualdad, la brecha económica entre los llamados ricos y pobres, es más elevada que nunca. Sólo en la Argentina, el grupo económico que más tiene supera treinta veces el poder adquisitivo del que menos tiene. También podríamos pensar en África pero creo que es un tema tan amplio y complicado que demanda un artículo aparte. O en la sobreestimación de algunas profesiones, tal como ser futbolista, artista, cantante, etc., y no digo que no sean trabajos y que no merezcan un buen sueldo pero si digo que es indignante pensar que en un mes, algunos, ganan tanto más de lo que podrá ganar un obrero, por ejemplo, en toda su vida, probablemente no habiendo trabajado menos horas y, seguramente, en peores condiciones. En fin, los casos que ejemplifican esto son muchísimos como para volcarlos acá.
Quizás todos estos planteos les parezcan obvios y claro está que todos entendemos que el mundo se maneja con plata. Pero yo no estoy buscando enseñar nada ni decir cosas que no se hayan dicho antes, simplemente, o no tan simple, lo que busco es que no naturalicemos el hecho de necesitar dinero para vivir, para ser felices, para ser mejor que los demás. Si utilice tanto la palabra “papelitos” es para que se realce que es sólo eso lo que son y que no podemos dejar que nuestra cabeza valga unos cuantos de ellos. Porque el cuerpo no respira papelitos, no come papelitos, no nace, crece, se reproduce y muere por papelitos. Ni nuestras mentes piensan, sienten, aman gracias a papelitos. Aunque si, es verdad, que muchos, viven por y para esos papelitos y algunos otros, matan por y para ellos. En definitiva nosotros tenemos el poder para decidir si queremos que unos papelitos manejen nuestras vidas o si preferimos ser nosotros los que escribamos nuestro destino en ellos. Al fin y al cabo, ¿los papeles no servían para eso?
No hay comentarios:
Publicar un comentario