11 de mayo de 2008

De eso SI se habla

“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento.” Nelson Mandela

    Política ¿de eso no se habla? ¿Por qué será que la sociedad argentina fue perdiendo el interés en la política?¿Este desinterés es sólo por parte de los jóvenes?¿Sólo se trata de desinterés o también tendrá que ver con la resignación?
    Probablemente una de las causas surge del llamado "Proceso de reorganización nacional", mejor dicho, la última y más cruel dictadura militar que debió sufrir la Argentina (1976-1983). Una de sus metas era eliminar a todos los subversivos y lo que hicieron fue “desaparecer” a toda persona que se encontraba políticamente activa (ya sea en partidos políticos, sindicatos, movimientos estudiantiles, organizaciones no gubernamentales, intelectuales, humanistas, etc.) y sembrar el miedo en el resto de la sociedad, convirtiendo la militancia política en tabú. Se consiguió lo que se buscaba, que el pueblo se interese cada vez menos en la cosa política, la cosa pública.
    En la actualidad el miedo fue reemplazado por el desinterés. Puede pensarse con fundamento que las actitudes de rechazo a la política son la consecuencia indeseable, pero lógica, de tantas decepciones producidas por distintos políticos que hemos conocido. Les pido que hagamos un poco de memoria: al término de la última dictadura en el pueblo se podía palpar la esperanza renovada volcada en la democracia, las elecciones dieron por ganador Raúl Ricardo Alfonsin quien no pudo terminar su mandato y debió renunciar, unos meses antes, a su puesto, la Argentina estaba sufriendo hiperinflación, déficit, desempleo, etc. Un nuevo fracaso íbamos a tener que desafiar, este fue la segunda década infame que tendría que afrontar el país con Carlos Saúl Menem al mando, una lista interminable de atrocidades (privatizaciones de la mayoría, sino de todas, las empresas estatales; una desocupación del 40%; aumento de la deuda externa, tráfico de armas, etc., etc.) que realizó mientras el pueblo prefirió mirar para otro lado. No alcanzó con esto, nuevas decepciones tendríamos que sufrir. Nuevamente elecciones dieron como electo a Fernando De la Rúa a 2 años de su mandato el pueblo salió a la calle con sus cacerolas, les habían tocado el bolsillo y eso no lo podían permitir, llegó el “que se vayan todos” acompañado del “nos vamos todos”, corralito, riesgo país, inflación, fin de la convertibilidad 1 a 1, saqueos, manifestaciones, represión, cinco presidentes en una semana. Consecuencia lógicas del monstruoso mandato anterior. En las elecciones del 2004 el candidato con mayor cantidad de votos no fue otro que Menem, pero se retiró del balotaje, nuestro nuevo presidente fue Néstor Kirchner. Sin embargo no habíamos aprendido nada. Habiendo pasado por todo esto es racional que hayamos perdido la esperanza, que creamos que quien sea que se siente en el sillón de Rivadavia nos va a volver a decepcionar, que nada va a cambiar, pero no dejemos que el pasado nos abata, es obvio que si no participamos cada vez vamos a estar peor, si hacemos lo contrario tenemos una posibilidad, por mínima que sea, de transformar nuestro panorama.
    La corrupción, el clientelismo, la presencia de los mismos candidatos en las cúspides de los partidos, nos hacen pensar que nada va a cambiar, que nuestro voto no vale nada pero ¿no será eso lo que quieren que pensemos? No es casualidad la degradación que viene sufriendo la educación, un pueblo ignorante es más fácil de dominar, sumado a la indigencia que lleva a los niños a trabajar a muy temprana edad, o peor, se sienten expulsados del sistema y no cuentan con una sólida institución que consiga incluirlo a la sociedad. También hay que tener en cuenta que vivimos en un país centralizado, lo que significa que en muchas ciudades del país no se cuenta con suficientes instituciones escolares, o maestros, hay chicos que deben viajar kilómetros para llegar al colegio, jóvenes que deben abandonar su provincia en busca de un futuro mejor, ya sea para estudiar en alguna universidad o para conseguir un trabajo digno. Corresponde a la escuela formar ciudadanos, sujetos críticos capaces de desnaturalizar lo que los medios o discursos nos dan masticado.
    Y, si pensamos en aquellas personas que creen que el sistema político, económico debería cambiar, nos encontramos con un panorama desalentador, ya que hoy en día, no hay en la Argentina un partido de izquierda con la suficiente fuerza para confrontar a los partidos convencionales(ya sean las diferentes ramas del peronismo o el radicalismo), sino varios pequeños partidos que no consiguen aparecer ni en el quinto puesto de las encuestas. ¿Será que todavía no entendieron que la unión hace la fuerza? En este punto no debemos dejar de tener en cuenta que las dictaduras que se instalaron en Sudamérica, apoyadas, sino establecidas, por los países dominantes a causa del miedo al comunismo, al “terrorismo rojo” procuró eliminar toda idea (y persona) revolucionaria.
    En definitiva el desinterés empobrece la vida ciudadana y a la democracia, que, para ser efectiva, requiere participación y conciencia cívica. La respuesta apropiada no es excluirse sino intervenir, con la convicción de que el país, para mejorar, necesita de la participación política.
    Ya no recordamos de lo que realmente se trata la democracia cuando llegan las elecciones y nos llega el turno de votar, lo hacemos porque en nuestro país el sufragio es obligatorio pero nos olvidamos que también es nuestro derecho. No podemos permitirnos olvidarlo, al hacerlo dejamos que otros decidan nuestro futuro por nosotros.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Tati! Muy buena la idea y espectacular el articulo, realmente comparto tu opinion. Y si bien no me daria para escribir prometo difundir su gaceta porque la verdad que esta muy buena!
Te mando muchos besotes! Romi..

Humberto D dijo...

Tatiana, lo prometido es deuda. Pasé por vuestro blog y me parece una idea muy piola el compartir este tipo de reflexiones. Respecto a tu artículo, solo quiero comentarte que conicido en que uno de los elementos que explica cierto desinterés político está relacionado con la matanza y el exilio (porque a los muertos hay que sumarles los centenares de miles que tuvieron que escapar, muchos de ellos para no volver mas) que pergeño la dictadura. A los mejores cuadros los mataron o se fueron, eso explica en parte de dónde se construyen algunos liderazgos actuales.
Ahora bien, te dejo una mirada menos monolítica sobre nosotros mismos, no pienses que somos mas corruptos que otros pueblos, ni mas villanos, ni menos interesados en la política; en estas últimas décadas se han esforzado por poner en nuestra ontología un pecado original que no es tan así. Son muchos los que construyen, lo que pasa es que no tienen prensa, al fin y a cabo es muy cierta la frase de Bradbury "en la televisión solo se ve morbo y hambruna".
Saludos
Humberto D.