Hace ya unas semanas que en la televisión argentina se vienen proyectando programas dedicados a la “vida nocturna” adolescente. En esos informes se muestran las actividades nocivas que los adolescentes practican y, en esos mismos informes, se intenta encontrar una respuesta a conductas autodestructivas como lo son: el consumo excesivo de alcohol, consumo de drogas ilegales, peleas callejeras, entre muchas otras.
Las conclusiones halladas en estos documentales apuntan hacia dos factores principalmente. El primero es la de la poca importancia que los chicos le dan a la vida y la segunda es que la falta de educación y de valores morales promueven este tipo de conductas; pero claro, en el Siglo XXI la culpa es del chancho y no de quien le da de comer. Es cierto que cada individuo tiene que hacerse responsable de sus actos sin importar en el estado en que se encuentre pero ¿Podemos echarle la culpa solo a los adolescentes?
Podríamos decir que en la Argentina mueren miles de personas en accidentes de transito a lo largo de cada año, la gran mayoría de esos accidentes son causados por personas mayores de 25 años. Podríamos hablar sobre los espectáculos deportivos en los cuales hay cientos de heridos cada mes. Podríamos hablar de la gran cantidad de personas que mueren en el hospital esperando un tratamiento a una enfermedad completamente curable. Podríamos hablar sobre la contaminación que cada individuo genera todos los días de forma innecesaria. Podríamos hablar de como los argentinos nos discriminamos descaradamente entre nosotros. Podríamos hablar de los 30000 desaparecidos que hubo en los últimos 30 años. Podríamos hablar sobre los responsables de esas desapariciones y de cómo siguen en libertad. Podríamos hablar de TODA la violencia con la que tenemos que convivir a diario pero no, elegimos hablar de las malas costumbres de los adolescentes el cual no es un hecho menor pero tampoco es un hecho aislado.
Ahora preguntémonos, si los chicos tienen esta conducta extremadamente violenta ¿No será por culpa de los grandes?
Hagámonos cargo de una buena vez de nuestras faltas, dejemos de terciarizar las culpas, asumamos que por nosotros las “cosas” están como están. Dejemos decir que la culpa la tienen las entidades gubernamentales, los padres, nuestros vecinos, nuestros hijos; dejemos de decir que “en nuestros tiempos las cosas eran de otra forma” y hagámonos cargo. Tal vez, y solo tal vez, cuando ese momento llegue todos podamos saborear un poco de paz en este país.
14 de mayo de 2008
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2 comentarios:
Podria decirse que este tipo de programas que muestran "la decadencia de los adolescentes de hoy", estan retratando el fruto que alguna otra generación sembró. Y quizás, a la que ellos mismo le dieron y le siguen dando forma. La culpa de "las malas" de hoy, no es de un sector, es de todos.
Justamente creo que el tema central de la "responsabilidad" no es lo que se trata en los medios. Cada uno es responsable de sus actos, pero tambien hay una responsabilidad para con el otro. En el caso de los adolescentes, la responsabilidad cae primero en los padres, y despues la sociedad.
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